Cultura
La marca de Caín no brotará del soldado que le dispare a un niño en la cabeza sobre un montículo en la cerca alrededor de un campo de refugiados ya que bajo su casco, conceptualmente hablando, su cabeza está hecha de cartón. Por el otro lado, el oficial ha leído El Rebelde; su cabeza está iluminada, y por lo tanto no cree en el estigma de Caín. Ha pasado un tiempo en los museos, y cuando le apunta su rifle a un niño es un embajador de la Cultura, él actualiza y recicla los grabados de Goya y el Guernica. envio:Diego Sequera para El primer fuego.- de traducción inglésaen edit. New Directions,Ant. "J'Accuse
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